La mitología y la ciencia coinciden en que el Azafrán y el Ginseng, son los afrodisíacos naturales más poderosos que existentes

Cuenta la mitología griega que Afrodita, diosa de la belleza, la sensualidad y el amor, dejó para la humanidad un obsequio que le permitiría acceder a una dimensión en la cual el clímax permea la atmosfera: los afrodisíacos.

«Infunde amor y lujuria en dioses y mortales. Y en todas las criaturas que viven en la tierra y en el mar», escribió Homero en la Ilíada refiriéndose al poder que tenía Afrodita.

La belleza de la deidad de tez blanca, senos pequeños y curvas sobresalientes ha sido retratada e inmortalizada desde el arte como un ser capaz de seducir a la misma naturaleza.

La sexualidad ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad desde sus orígenes. Alrededor de ella se ha construido, entre el mito y la realidad, una verdadero culto.

Pócimas, elíxires, ungüentos, entre otras sustancias, han sido creadas desde la antigüedad, con el fin de estimular el apetito sexual y despertar las más íntimas y lujuriosas pasiones.

La Biblia, el Kama-Sutra o el Anang ranga, han plasmado en sus hojas el poder sexual de algunos alimentos y de preparaciones mágicas que dejaban a los humanos a merced de sus deseos carnales.

Naturales o artificiales, comprobados por la ciencia o alabados por la tradición, lo cierto es que el ser humano ha despertado su curiosidad por descubrir alimentos que fortalezcan su potencia sexual.

La naturaleza guarda su propio erotismo, en ella, grandes verdades para la humanidad han sido descubiertas. Es por ello que hoy nos acercaremos al poder afrodisíaco de algunos de los alimentos que ella nos provee.

Azafrán y el ginseng: en la cumbre del deseo

Azafrán y Ginseng: en la cumbre del deseo

El investigador Massimo Marcone, en un ensayo escrito para el magacín Food Research International, afirma que el azafrán y el ginseng son  las sustancias más afrodisíacas obtenidas de las plantas.

Para Marcone son «verdaderos estimulantes del rendimiento», una declaración bastante seria, sobre la cual, definitivamente debemos profundizar.

El Azafrán, el afrodisíaco más potente de la naturaleza

Según la historia, Cleopatra, hacía uso del azafrán en sus baños porque esta incrementaba su deseo sexual y aumentaba el placer obtenido en sus relaciones.

Además de ser un antioxidante neuronal, el azafrán trae en su interior crocina, un compuesto que estimula la erección, el cual no presenta contraindicaciones.

El Azafrán se obtiene del estigma de la flor, parte que esta que recibe el polen durante el proceso de polinización.

En México se da en diversas variedades, siendo las más conocidas, el azafrancillo de flor, de campo, de bolita o el pan de zacate.

El ginseng, la raíz milenaria del poder sexual

El ginsegn, la raíz milenaria del poder sexual

El ginseng es una raíz china con extraordinarias propiedades estimulantes por su gran concentración de vitaminas y aminoácidos.

Al igual que el azafrán, el ginseng o la mandrágora ha dado lugar a leyendas que han inmortalizado su nombre y extendido su uso en diferentes culturas y territorios a lo largo de los siglos.

Entre otras propiedades sexuales, el ginseng es usado para combatir la impotencia, favorecer la erección y restaurar la virilidad y, por supuesto, aumentar la libido.

Aunque es una planta de origen asiático, hay otros países fuera del continente que se han convertido en potencias en cultivos de gingseng.

Es una planta que se divide en diferentes especies, las cuales varían al país donde la misma se origine, las cuales no limitan sus beneficios en el ámbito sexual.

El ginseng estabiliza, genera resistencia, revitaliza e incrementa la potencia sexual. Junto al azafrán, es el afrodisíaco más potente de la naturaleza.

Azafrán y ginseng: fórmulas mágicas en San Valentín

Azafrán y ginseng: fórmulas mágicas en San Valentín

Se aproxima el 14 de febrero, fecha en la que se celebran San Valentín en varios países que adoptaron esta fecha como tradición  y en otros, en los cuales igualmente se toma como excusa para rendir culto al amor.

Traemos dos recetas sencillas que podremos usar en esta ocasión y para toda la vida:

Infusión de Ginseng

Requieres para esta infusión milagrosa 1 cucharadita de ginseng, 1 taza de agua y, endulzarla, también miel de abejas.

Para su preparación debes rallar el ginseng y añadirla en la taza de agua hirviendo, dejar reposar la bebida durante 10 minutos tapada y agregar la miel.

Bebida de azafrán y jengibre

Para esta infusión requerirás de 20 gramos de azafrán, 5 láminas de jengibre, 1 rama de canela y medio litro de agua.

En el medio litro de agua hirviendo debes echar los 20 gramos de azafrán y las 5 láminas de jengibre, apagar el fuego, tapar la preparación durante 20 minutos; posteriormente, destapar la olla para dejar reposar durante 1 hora la bebida.

Después de la hora de reposo, debes poner al fuego nuevamente la infusión y añadir la rama de canela, para tomar fría o caliente.