¿Qué son los fetiches sexuales? Mitos y realidades

¿Eres de los que al tener relaciones sexuales pone mayor atención a una parte especifica del cuerpo?, ¿de los que se excita con solo pensar en una prenda de ropa? o ¿de los que el uso de un objeto en concreto le da mayor placer? ¿Tienes fetiches sexuales?

Muchas personas al escuchar la palabra fetiches se incomodan o escandalizan, porque piensan que se trata de depravaciones o prácticas dañinas. Cuando, realmente los fetiches forman parte común de la sexualidad y nos permiten disfrutar mejor de ella.

Aquí queremos mostrarte que son los fetiches, cuales son los mitos asociados a ellos y porque deberíamos dejarnos de prejuicios y empezar a disfrutarlos.

Objetos fetiches.

¿Qué es el fetichismo?

En general el fetichismo es una creencia en la que se le atribuyen poderes sobrenaturales, protectores y mágicos a ciertos objetos ¿te suena familiar? En estos términos, se trata de una forma de religiosidad.

Esta idea de “objeto mágicos” se mantiene también en lo que se conoce como fetiches sexuales, solo que en este ámbito se trata de una parafilia.

El fetichismo sexual es la excitación por medio de un objeto definido o parte del cuerpo (fetiche) que ayuda a llegar al orgasmo, también pueden añadirse algunas prácticas específicas.  En este punto, ¿crees que tienes uno fetiches? Probablemente, sí. Y ya te contamos porque no hay que sentirse mal o un depravado. O no me digas que no tienes tu propio objeto mágico.

Mitos y realidades sobre el fetichismo

Lo primero es alejar este concepto de la depravación. Aunque se trata de una parafilia, ser fetichista no es padecer algún trastorno. Califica como tal, cuando se depende únicamente de un objeto para lograr la excitación u orgasmo o cuando este gusto afecta el desarrollo normal social de una persona. Fuera de esto, los fetiches son completamente normales.

Segundo, los fetiches sexuales no no son una rareza. Sí entendemos la desviación como una práctica o gusto fuera de lo común, pues, si es una desviación. Pero esto no es malo, que te quede claro. Para gustos hay colores y por suerte el ser humano es bastante variado y versátil, así que no todos podemos siempre compartir las mismas preferencias.  

No se trata de una rareza, los fetiches y personas fetichistas hay muchos. Solo que ha sido considerado un tema tabú e íntimo, por lo que casi nadie va a ir por allí pregonando sus fetiches.

Por último, recuerda siempre que los fetiches sexuales llevan el componente de excitación. Que te sientas atraído por los relojes, por unos brazos definidos, no convierte estos estímulos en fetiches. Debes sentirte sexualmente excitado al verlos, pensarlos o tocarlos.

Este objeto o parte del cuerpo debe provocar erecciones, de lo contrario, solo estamos hablando de un gusto común. Así que, aunque te gusten muchas cosas, aunque te sientas atraído por diferentes partes del cuerpo, eso no te hace un fetichista.

Tipos de fetiches

Para ser un fetichista basta solo con tener un objeto o parte del cuerpo, que no sea genital, que provoque una respuesta de excitación. No todos  disfrutamos de los mismos objetos o prácticas, de hecho, es tan extensa la variedad que podemos clasificarlas en categorías donde cada una encierra un mundo más.

Objetos: algunos de los objetos más comunes son los tacones, los antifaces y esposas. Estos pueden usarse con facilidad en prácticas sexuales, pero no significa que no puede atraerte otro tipo de elemento. Ten en cuenta que  los juguetes sexuales no entran dentro de los fetiches, porque su naturaleza y su objetivo concreto es producir una reacción de excitación.

·         Partes del cuerpo: aquí descartamos los genitales y las zonas comúnmente eróticas como los pezones, nalgas y cuello. Aquí entran zonas como las manos o los pies, que comúnmente no lo asocian con lo sexual.

·         Prendas de vestir: lo primero que pensamos con esta categoría, es en la lencería, transparencias y encajes. Pero también hay otras opciones de materiales como el cuero y el látex. Además, en los últimos años se ha desatado un mercado online de prendas usadas como pantys, esto también forma parte de los fetiches de prendas de vestir.

·         Características corporales: aquí se incluyen tanto características naturales como adheridas. Por ejemplo, podemos sentir mayor atracción por un color de piel específico o rasgos raciales. Así como por tatuajes, piercing o dilataciones.

·         Prácticas: aquí hay todo un universo. Los juegos de roles por si solos tienen múltiples variantes. El Bondage, el acto de atar a alguien, de ceder o tener el control es una de las prácticas más excitantes y puede ser tan suave o rudo como las personas involucradas lo quieran.

Este mundo es variado. Y todo con pleno consentimiento es válido.

Disfruta de tus fetiches con libertad

La sexualidad es mucho más que solo el acto coital. Fuera de ello, hay un mundo mucho más grande del que limitarnos sería cruel.

Explorar la sexualidad y el cuerpo más allá, puede mejorar significativamente el placer sexual.  El cerebro también está involucrado en la actividad sexual, por eso las fantasías, el solo hecho de pensar en algo estimulante ya nos excita.

No te reprimas la oportunidad de disfrutar de lo que te gusta. Dile a tu chica acompañante que objetos te gustaría incluir en el juego previo, si te gustaría quedarte con alguna de sus prendas o si quieres que use algo especial de un material específico.

Las escort son especialistas de la buena compañía y la complacencia, con ellas no hay tabús o vergüenza. Si les cuentas lo que quieres muchas estarán animadas a complacerte.

Por último…

No te olvides que todo aquello que se sale de la norma o que no es socialmente aceptado, puede considerarse depravado y perverso. Pero si tus gustos no le hacen daño a nadie y tu compañera está en completo acuerdo, tienes toda la libertad de disfrutar tu sexualidad a plenitud.