La sexualidad es parte inherente del ser humano, tanto así que durante milenios se ha buscado mejorar su práctica. Para ello existen técnicas, como el yoga sexual que pueden incrementar tanto el líbido como el placer de la experiencia.

Practicar este deporte de forma habitual puede mejorar la calidad de tus encuentros sexuales, tanto para ti, como para tu pareja. Además de ser una excelente forma de liberar estrés, puede relajar todo el sistema nervioso, reduciendo la ansiedad y la fatiga.

El yoga sexual, en comparación con el kama-sutra por ejemplo, es mucho más fácil de practicar. Existen algunas posturas que puedes intentar en casa para incrementar tu energía sexual y con ello maximizar el placer.

Beneficios del yoga para tu vida sexual

Tanto dentro como fuera del dormitorio, el yoga ofrece el primordial beneficio de reducir el estrés. Está demostrado que los niveles elevados de estrés pueden tener efectos negativos en el deseo sexual.

A través de esta práctica milenaria se busca el equilibrio en la energía, incrementando la calidad de la vida sexual. Al estar presente en el momento, mayor es la conexión con tu pareja.

Los principales beneficios que ofrece el yoga sexual son:

  • Incremento en el deseo.
  • Mayor satisfacción.
  • Aumento en el rendimiento.
  • Mejora la confianza.
  • Fomenta la sincronización con la pareja.
  • Ayuda a controlar la erección, la eyaculación y el orgasmo.

¿Importa el tipo de yoga?

Existen distintos tipos de yoga sexual que puedes practicar para mejorar el placer durante el sexo. El Vinyasa, Jivamukti y Bikram son algunos de los ejemplos, sin embargo, el más famoso de todos por sus beneficios al placer, es el Kundalini Yoga.

5 posturas simples para practicar yoga sexual

Al igual que con la meditación, el yoga sexual se basa en el incremento del rendimiento y la concentración. Si logras sostener una serie de posturas específicas, tu cuerpo adquirirá un mayor balance, coordinación, flexibilidad y fuerza.

1. Marjaryasana y Bitilasana

Conocidas como las posturas del gato y la vaca, estas dos se practican juntas. Ayudan a relajar la columna, lo que libera el estrés e incrementa la estimulación sexual.

  • Colócate en cuatro. Las muñecas deben quedar debajo de los hombros y las rodillas alineadas con las caderas.
  • Mantén la espalda en postura neutral y equilibra el peso de forma uniforme.
  • Inhala mirando hacia arriba, ve curvando tu espalda para que el estómago vaya hacia el piso. Levanta los ojos, barbilla y pecho mientras estiras.
  • Exhala metiendo la barbilla en el pecho y arqueando la espalda en el movimiento contrario.

2. Setu Bandha Sarvangasana

Otro de sus nombres es la postura del puente y ayuda a fortalecer el suelo pélvico, reduciendo el cansancio.

  • Recuéstate en el piso, dobla las rodillas y mantén los tobillos en el piso. Continúa doblando hasta que se encuentren con tus caderas.
  • Coloca los brazos a lado de tu cuerpo, con las palmas hacia abajo y los dedos abiertos.
  • Levanta la zona pélvica y parte del torso, manteniendo los hombros, cabeza y pies en el piso.
  • Mantén durante cinco segundos y libera.

3. Ananda Balasana

La postura del bebé feliz ayuda a estirar los glúteos y la espalda baja, siendo una buena variante del misionero.

Para ponerla en práctica inicia en la posición del misionero y estira las piernas para envolverlas alrededor del torso de tu pareja.

  • Recuéstate de espaldas.
  • Exhala doblando las rodillas hacia tu estómago.
  • Inhala e intenta sostener la parte de afuera de tus pies, abriendo las rodillas. (Puedes ayudarte de un cinturón o una toalla para jalar tus pies).
  • Flexiona los pies, empujando los talones hacia arriba mientras jalas hacia abajo con tus manos y te estiras.

4. Eka Pada Rajakapotasana

Existen muchas variantes de esta postura y todas tienen la finalidad de estirar y abrir las caderas. Esto incrementa el placer sexual y permite practicar una mayor cantidad de posiciones durante el coito.

  • Comienza en cuatro.
  • Eleva la pierna derecha y llévala hacia enfrente de tu cuerpo, para que la otra pierna quede en un ángulo de 90 grados.
  • Estira la pierna izquierda hacia atrás, con el empeine del pie derecho viendo hacia abajo y los dedos apuntando hacia atrás.
  • Exhala mientras te inclinas al frente, cambiando el peso de tu cuerpo. Usa los brazos para aguantar el peso. (Puedes apoyarte de una manta o una toalla para sostener el peso debajo de la cadera).
  • Relaja y repite del otro lado.

5. Balasana

La Balasana o postura del niño es ideal para abrir caderas y relajar el cuerpo, aumentando la flexibilidad. Todo ello beneficia la calidad y el placer del acto sexual.

  • Colócate de rodillas en el piso, con los dedos grandes del pie tocándose entre sí. Abre las rodillas hasta que estén a la misma distancia que la cadera.
  • Exhala e inclínate hacia adelante colocando las manos al frente mientras te estiras. Permite que la parte superior del cuerpo se relaje entre las piernas.
  • Intenta tocar el tapete con la frente. (Ayúdate de un banco o almohada para descansar la cabeza).
  • Sostén esta postura entre 30 segundos y dos minutos.

Conclusión

El yoga sexual es una práctica milenaria que ofrece beneficios en cuanto al rendimiento y cantidad de placer que se obtiene durante el coito. Es posible practicar este deporte en casa, con algunas posturas sencillas que ayudan al cuerpo a relajarse.

Tanto el estrés como la tensión muscular pueden perjudicar la forma en que el cuerpo recibe el placer. La práctica de posturas de yoga sexual incrementará el líbido, reduciendo el estrés general de tu vida.